Guión de la crisis económica

I. EL ESTALLIDO DE LA CRISIS

  • ¿Cómo empezó “esta” crisis económica? La subida, desde 2004-2006 de los tipos de interés, los impagos en los préstamos hipotecarios y su generalización, la quiebra de bancos y fondos de inversión cargados con estos activos empaquetados con otros sanos. Los Estados y los bancos centrales acuden al salvamento de las entidades financieras sistémicas (too big to fail) transformando deuda privada en pública. La consecuencia es la deuda soberana y el rescate obligado de los Estados nacionales
  • Caída de precios inmobiliarios y de la actividad en la construcción, incremento de la morosidad en la amortización de los préstamos hipotecarios
  • Hundimientos fondos de inversión y bancos
  • Crisis inmobiliaria/financiera/deuda pública
  • 2007, los impagos delas subprimes cierran el crédito y provocan la quiebra de entidades sistémicas
  • Los Estados inyectan liquidez a los bancos y s endeudan provocando el paso de la crisis financiera a la crisis de deuda
  • Se pone en marcha en la UE la política de consolidación fiscal tendente a asegurar la sostenibilidad d la deuda a través de la política austeritaria

II.- ANTECEDENTES

  • En los 70 crisis de rentabilidad del capital, rigidez de las economías nacionales determinaron la necesidad de ampliar los mercados de bienes y servicios pero también del trabajo, mayor flexibilidad en el uso de la mano de obra y los mercados frente a la altísima composición de clase y la disputa del valor añadido por la clase obrera. Declive continuado del crecimiento
  • En los 80 y 90 continúa baja la rentabilidad, los capitales se alejan de la esfera productiva y después del terciario para dirigirse hacia las finanzas fomentando la extensión del crédito y aumentando el endeudamiento de empresas y hogares. El endeudamiento

Crisis del neoliberalismo ó crisis de la crisis

  • El neoliberalismo como salida de la crisis de sobreacumulación y valorización
  • La crisis de realización del valor, crsis de rentabilidad del capital conduce a la desviación de las inversiones hacia las finanzas y la especulación
  • El exceso de liquidez sin aplicación productiva origen y causa de la crisis
  • La crisis fiscal del Estado y el endeudamiento de los Estados
  • La caída de los salarios/PIB favorece el aumento de de la tasa de beneficio pero amenaza la realización del valor por la caída del consumo. Para compensarlo el capital errante en busca de rentabilidad parece como capital dinero listo para ser prestado a hogares como complemento de los bajos salarios
  • Los beneficios obtenidos por los bajos salarios no reinvertidos productivamente han alimentado la oferta de crédito favorecida por la constitución material de la UE y por sus políticas desde la creación del euro . Con esta generosa oferta en los países dl sur y con un marco jurídico muy favorable a la especulación inmobiliaria, se produjo una expansión espectacular del sector inmobiliario ( < de 25 mill de viviendas sobre la base de 1)tipo de interés iguales ó inferiores a cero 2) política fiscal incentivadora de la compra de vivienda 3) política de infraestructuras estimuladora de la urbanización extensa.

Todo ello en un entorno de fragmentación/liquidación de la clase obrera por

  • Reconversión/desindustrialización post 86 y creciente terciarización económica
  • Hegemonía de la política sindical de concertación y liquidación del militantismo obrero
  • Orientación hacia la “sociedad de clases medias ”por parte de la socialdemocracia

III.- CARACTERIZACIONES Período neoliberal

  • Rasgos fundamentales del período:1) caída de salarios 2) aumento de beneficios 3) estancamiento acumulación 4) incremento dividendos. La tijera entre 2) y 3), característica del capitalismo contemporáneo
  • La caída del beneficio antes de 1980, alza tendencial después. La evolución de la tasa de ganancia entre 1970 y 2014. Declive en los 70,recuperación en los 80 por caída de salarios
  • Más allá de los rasgos específicos de cada crisis, la razón primera de todas es la sobreacumulación de capital.
  • En China 2000-2010 FBCF/PIB del 34% al 46%, en la misma proporción cayó el consumo privado
  • La eliminación de las restricciones al movimiento de capitales y la especulación financiera, las deslocalizaciones industriales a regiones de mano de obra más barata, las TICs y, sobre todo, el endeudamiento del Estado, las empresas y los hogares crea burbujas de crecimiento
  • Tras cada recesión (74-65,80-82,90-93,2001-2002,2009-2011) las opciones de crecimiento capitalista se van estrechando, también por la desaparición de regiones no colonizadas por el capital
  • Las políticas keynesianas, stalinistas y neoliberales, políticas del Estado capitalista, coinciden en el recurso al crédito y la especulación para hacer frente a la debacle, políticas que intentan burlar la ley del valor
  • Hipótesis: situación de punto muerto, empate catastrófico, ni la burguesía ni la clase obrera tiene alternativas para el futuro de esta sociedad
  • La fase neoliberal se traduce en agotamiento de los incrementos de productividad. Esta tendencia permite comprender la diferencia entre el restablecimiento de la tasa de beneficio (basada en el aumento constante de la tasa de explotación, no de la productividad) y el estancamiento de la tasa de acumulación
  • Desde el comienzo de los 80 el aumento de la tasa de explotación medida por la parte de los salarios en la renta mundial es la fuente del aumento de la tasa de beneficios pero ha penalizado el incremento de productividad. No es que la productividad se haya desacelerado porque la acumulación se haya ralentizado.
  • Las burbujas anteriores interactuaban con el resto de la economía; la de 2009 contrasta con ls bajos niveles de consumo e inversión
  • Como llegamos aquí?. La financiarización , política de las minorías parásitas ó estrategia para prolongar la vida del capitalismo tras la crisis de realización del valor, sobreacumulación, sobreproducción
  • Tras la 3ª revolución industrial con la microelectrónica y la intensificación de la competencia al interior de los sectores productivos aumenta la composición orgánica del capital y disminuye el capital variable con descenso de la tasa de ganancia lo que produce el fenómeno de los capitales errantes en busca de rentabilidad y el desplazamiento hacia las finanzas y el sector inmobiliario
  • La economía orientada a la producción de valor está volviendo superfluo el trabajo vivo lo que, de acuerdo con la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, estaría  presionando a la baja el beneficio. Durante un tiempo la expansión de la producción de mercancías ha compensado esa disminución de valor. Ahora sobrevive gracias al capital ficticio, dinero que no es el resultado de la creación de valor sino de la especulación y el crédito y que tiene por base beneficios futuros aún por realizar. La financiarización, lejos  de ser causa de la crisis ha contribuido a amortiguar sus efectos ; es erróneo criticar al neoliberalismo como causante de la crisis
  • La izquierda añora la economía del capitalismo sano con sus empresas públicas, sus sspp, su sistema educativo, su sociedad de consumo. Nostalgia de las luchas obreras por el reparto de los incrementos de productividad al interior de su determinación por la lógica del capital
  • La izquierda ha naturalizado el capitalismo reduciéndolo a la explotación del survalor, sin abordar una crítica del valor en tanto que tal que es naturalizado por el marxismo ricardiano para el que todo trabajo produce valor

IV.- ESPECIFIDADES DE LA ACTUAL CRISIS contemporánea Para restablecer el proceso de reproducción ampliada los Estados deben aplicar una política de crisis que cree las condiciones de un relanzamiento de la producción/realización de plusvalía que sea también la de la tasa de ganancia para lo que precisa tres condiciones:

  • Destruir los capitales excedentarios, sobrecapacidades de medios de producción, stocks de mercancías, capitales financieros. Especialmente títulos de deuda de los Estados acumulados en enormes masas para destruir las deudas privadas
  • Aumentar los medios coercitivos del Estado este neostatismo pretendiendo poner el capital y el Estado al servicio del pueblo, un capitalismo sin capitalista gracias a las nacionalizaciones.
  • Encontrar los medios de una nueva y fuerte alza de la productividad pues las destrucciones que provoca la política de crisis no arregla el bloqueo de la reproducción ampliada de capital. Impotencia en conciliar el objeto del rigor para reducir los capitales excedentarios y el aumento de los gastos para impulsar el relanzamiento.

Es verdad que después de 1.945 se salió de deudas superiores al 150% del PIB pero eran consecutivas a los enormes gastos de la guerra que había garantizado una de las condiciones de la recuperación: la destrucción de una enorme masa de capitales. El endeudamiento no es hoy la contrapartida de semejante destrucción de capital. En segundo lugar las alzas de productividad han sido suficiente elevadas como para inducir un fuerte aumento del empleo y del consumo generando una espiral virtuosa de crecimiento. La situación política de la época (presencia de la URSS, fortaleza de los PCs etc.) empujaban la burguesía a hacer concesiones. De las tres condiciones para la recuperación del crecimiento (destrucción masiva de capitales, proletarios sometidos al Estado, importantes alzas de productividad) la burguesía puede garantizar la dos primeras pero no la última.

  • La carrera por beneficios suplementarios entre capitalistas ha determinado un incremento en la productividad del trabajo durante la época fordista y, por tanto, un menor aporte de trabajo para la producción de la misma tasa de survalor lo que ha conducido a una tendencia a la expulsión de trabajo del proceso productivo que está en la base del fenómeno del paro estructural de masas y el ejército de reserva, acentuado este último por la extensión del “mercado global de trabajo por la incorporación de los países de colectivismo burocrático y la posibilidad de globalizar la competencia entre trabajadores de países y regiones distintas. Esta auténtica “contradicción en proceso” que es el capital de nuestros días no ha acabado con la clase obrera como vaticinan periódicamente algunos, sino que ha desplazado su centro de gravedad y ha alterado profundamente su fisonomía en los países del centro del sistema. Lo que la crisis sistémica actual ha puesto de relieve, por el contrario, es un proceso de proletarización de antiguas clases medias desposeídas de los recursos(también simbólicos) que les diferenciaban de la clase obrera y las convertían en la principal aliada de la hegemónica burguesía financiera y “clase apoyo” del Estado capitalista. En España la clase media y su imaginario ha articulado de forma efectiva y por décadas el bloque inmobiliario rentista en que ha descansado la hegemonía del capital financiero e in mobiliario desde la dictadura[1]

El coste del trabajador empleado ha devenido una parte relativamente débil del coste final de las mercancías. Aumentar la productividad (bajar el coste del capital constante y del capital variable) por un aumento del capital constante inferior al del variable deviene muy difícil cuando la productividad es ya elevada: las nuevas inversiones que necesitan este crecimiento son pocos rentables porque las disminución del capital variable es débil en proporción de un volumen ya reducido de mano de obra (rendimiento decreciente de la productividad).A eso se añade el problema del subconsumo La reacción de los capitalistas al no poder aumentar la plusvalía relativa es aumentar la plusvalía absoluta a través de las deslocalizaciones (en China FOXCONN subcontratista de Apple impone semanas de seis días con salarios de 500 € mensuales, sin seguridad social, etc.     Los incrementos de productividad tienen dos efectos contradictorios:

  • Incremento de la masa de mercancías producidas por la misma cantidad de trabajo social.
  • Reducción de la cantidad de trabajo contenida en cada mercancía, de su valor, por tanto de su precio real. En un primer tiempo producción y consumo aumentan conjuntamente pero no en la misma proporción, aumenta más rápido la acumulación de medios de producción que el consumo, lo queda lugar a crisis periódicas de sobreacumulación y subconsumo de masas.

Las crisis modernas empiezan primero como crisis financieras en tanto que el capitalismo debe movilizar una masa siempre más considerable de capital dinero, de crédito, para financiar las inversiones siempre crecientes que precisan el desarrollo de la maquinaria; y debe estimular el consumo por el crédito. De ahí el desarrollo de un capital financiero que se revela en capital ficticio que no puede convertirse en capital, en medios reales de extracción de plusvalía. Esta imposibilidad de conversión se ha evidenciado en 2008 pero no han sido los excesos de las finanzas su causa, sólo un factor agravante y el elemento desencadenante. La causa profunda está en la contradicción sobre acumulación/subconsumo llegada a un nivel en el que enormes masas de capital no se han podido valorizar.   Senilidad. El capital ha llegado a este estadio en el que la cantidad de trabajo social es reducido a un mínimo tal que el valor de cambio de las mercancías deviene insignificante en relación con su valor de uso, la valorización se degrada y tiende a bloquearse. Así la tendencia a la baja de la tasa de ganancia deviene, en el capitalismo senil, tendencia a la reducción de la masa de beneficios. El capital no puede acumularse por lo que, sin perspectiva de beneficios, el capitalista no invierte ni aumenta la productividad (rendimientos decrecientes) y se bloquea el incremento de la plusvalía relativa. En reacción el capitalista acude a extraerla en forma absoluta: aumento de la duración del trabajo y de su intensidad, con frecuencia asociados con la caída de las rentas salariales en todas sus formas. Eso sólo le exige más brutalidad y cuando invierte en productividad lo hace a cambio de la aceptación por los trabajadores de medidas para incrementar la plusvalía absoluta (acuerdos de competitividad). Pero esta forma no supone ninguna espiral virtuosa de crecimiento; el capital se expresa a tres obstáculos mayores:

  • La cantidad de trabajo productivo que crean estas inversiones es una pequeña parte de sus costes por lo que son menos eficaces en términos de incremento de la tasa de ganancia.
  • Tomadas por todos los capitalistas estas medidas de rigor entrañan un hundimiento del consumo y arruinan la transformación de plustrabajo en plusvalía.
  • Esta degradación de las condiciones de trabajo y de vida exacerba las resistencias y los conflictos de clase, minan las alianzas de clase que sustentan al Estado llamado democrático, lo que conduce a la crisis política.

La degradación de la situación de las capas populares soportando la carga del salvamento de la entidades financieras, la austeridad resultante no resuelve ninguna de las acusas profundas de la crisis, las grava restringiendo aún más el consumo y las emisiones masivas de moneda conducen a nuevas burbujas financieras. Finalmente abocará a defaults de pagos del Estado lo que arruina el conjunto del capitalismo financiero El sistema no podrá sobrevivir más que a través de krachs  financieros, destrucción de medios de producción excedentarios, quiebras de Estados incapaces de reembolsar sus deudas, agravación del paro y la pobreza, mutilaciones de la naturaleza y del estado de salud de la población. El crecimiento no podrá ser sino raquítico, senil, decrecimiento forzado. Los pueblos tendrán que sufrir la doble pena de tener que pagar el reembolso de las deudas financieras de los Estados y de ganar menos para que las empresas “queden” competitivas. En este contexto el desarrollo de una profunda crisis política es una certidumbre. La cuestión es saber si esta crisis  será un cambio de personal del Estado por partidos postulantes de un estatismo reforzado para establecer un “buen capitalismo” al servicio del pueblo. Habida cuenta de su actualidad es de esta posibilidad de la que hay que hablar Pero no saldrá el capital de la crisis reemplazando empleo mal pagados por empleos muy mal pagado y por parados. Que la concurrente se haga más por la reducción de salarios que por incremento de productividad alentando una espiran recesiva, muestra la senilidad a la que ha llegado el sistema. El  fundamento de esta situación es el nivel alcanzado por la reducción en la cantidad de trabajo vivo en las mercancías. Esa baja y no la de los salarias es la clave; un problema insuperable para el capital pero también un medio de enriquecimiento para los individuos del comunismo del mañana. Las catástrofes ecológicas son obstáculos al crecimiento de la productividad tanto por los costes que inducen como por las resistencias que desarrollan. Las políticas verdes solo aumentan los precios y agravan las dificultades para la valorización, además de pesar sobre la vida de los de abajo. El decrecimiento no es aceptable en el marco del capitalismo ni para el capital ni por las masas para las que es otro el crecimiento que se necesita.   V.- RESPUESTAS ALA CRISIS Las inyecciones masivas

  • Mantienen el capital financiero a través de la transformación de crédito privados incobrables en títulos de la deuda pública.
  • No producen recuperación de la inversión productiva y del crecimiento.

Incluso un tipo de interés próximo a cero no entrañará ninguna recuperación de la actividad solo cuando la tasa de beneficio sube y el proceso de valorización recupera vigor puede ser un estimulo eficaz la bajada de los tipos de interés. Para los “reguladores “

  • Demasiados crédito y titulo financiero e insuficiente capital real
  • Demasiados beneficios e insuficientes salarios.
  • Demasiada producción e insuficiente consumo

Pretender relanzar la producción presionando sobre los beneficios para aumentar salarios y consumo es simplista. No hay producción sin plusvalía y tasa de beneficio suficiente. Impensable un reparto de valor añadido por una instancia por encima de las clases. Las políticas keynesianas –y, en general, tgodas las paolíticas orientadas a engañar ala ley del valor emdiante el ercurso ala Intervención del Estado- son una vía cerrada   ALGUNOS ERRORES DE LA IZQUIERDA Y LA “IZQUIERDA DE LA IZQUIERDA”   No hay crisis porque los beneficios y los créditos estén mal empleados sino porque su conversión en medios de producción y de productividad recrecidas no es bastante rentable. Los críticos anticapitalistas” que proponen que el Estado capture lo esencial de las plusvalías por el impuesto en detrimento del capital, aumentar los empleos públicos y parapúblicos, el alza de los salarios y el proteccionismo coonduce al capitalismo estatalizado. Esta solución reposa sobre tres errores principales: 1) Un análisis superficial de la crisis como diferencias crecientes de rentas y patrimonio entre las masas populares (el 99%) y el 1% más rico. La razón verdadera es que habiendo aumentado la parte del capital fijo en el valor `producido en relación con el de la mano de obra, resulta que el retorno de valor producido es también aumentado. Y como el desarrollo de la productividad aboca a una disminución de la cantidad de trabajo empleada, eso induce una caída de la masa salarial. Es ahí donde se encuentra el fenómeno sobreacumulación de capital/ subconsumo de masas inherente a las relaciones capitalistas de producción. 2)Esto es lo que ignoran quienes sostienen la tesis de la insuficiencia de los salarios como causa del no crecimiento y de la crisis, lo que les conduce a este segundo error en cuanto a los medios de resolverla porque la reducen a un problema de reparto de riquezas para el que sería suficiente con quitarle a los ricos para reorientar las cuentas del Estado y elevar el nivel de las prestaciones y los salarios, aumentando así el consumo y la producción. A pesar de su aparente radicalidad no toca nada fundamental en las relaciones de producción y el problema de la sobreacumulación. No se trata de redistribuir la riqueza para cambiar la situación de los trabajadores ( ilusión de un new deal) es preciso que los trabajadores tomen posesión de todos los medios materiales e intelectuales, que sea abolida su condición de proletarios. 3)El tercer error es que todos los partidos que se postulan para dirigir el Estado postulan salir de la crisis  restaurando el crecimiento, es decir, la valorización y acumulación de capital, fruto del desconocimiento profundo de la situación histórica del capitalismo senil, incapaz de restablecer las condiciones de una reproducción ampliada del capital del tipo “treinta gloriosos”.

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